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Anda, ve a por agua al pozo de cristal

  Esta es la última vez que vi a mi madre Me mandó a por agua al pozo de cristal  Anda, ve a por agua al pozo de cristal Me dijo, y que ningún perro te ladre Que los gatos no te arañen, cuidado No pares a hablar con desconocidos (Y sobre todo si emiten aullidos)  Tú limítate a hacer este mandado Y salí a buscar el pozo, pensando Que no sería difícil de encontrar  Después de haber pasado horas andando  Hambriento, perdido, pero sin parar Me detuve en este páramo seco De repente, bajo mis pies: un eco. 

La urbanización

 (Dedicado a Lorena E.) He salido a andar en la urbanización nueva Y me he perdido Últimamente la puta vida puede conmigo Y por eso mismo me he dicho: Voy a salir a andar por la urbanización nueva Ahora no sé dónde estoy  Pero nunca lo he sabido  Sigo perdido En algún lugar remoto  De la urbanización  La mierda de urbanización nueva. 

Desmaterialización de la moraleja

  Érase una vez un conejo, un inglés y un español que se quedaron atrapados en un ascensor. O era en un avión, no sé, la verdad es que no me acuerdo. La cosa es que el conejo, o liebre, corría que se las pelaba, y parecía que lo iba a tener muy fácil para ganar a la tortuga, que no era ninja, como hemos indicado: era inglés. La cuestión es que el español, a pesar de ser vago y jacarandoso, pensó que si quitaban un tornillo de cada una de las otras tres ruedas, podrían sujetar la cuarta y completar el viaje en coche (que seguramente les llevaría a Ítaca –digo yo). Cada cual extraiga la enseñanza que crea que debe extraer (o que no), yo, por mi parte: no pretendí más que mostrar la devaluación (aunque iba a poner el devaluamiento) de lo que antes llamábamos moraleja hasta su total y eventual desintegración y extinción; hasta la contra moraleja ya. Y no sigo, porque aunque primero iba a elaborar algo más formal, al final me ha bastado con esto. 

Esta es la línea trazada por mi espada

  (Contra el "lenguaje inclusivo" Parafraseando y dedicado a J. D. Martín)  Moriré en esa trinchera Que abrí con mis propias manos  Y conmigo abrieron mis hermanos: De hablar así no hay manera Ah, sé que el Infierno espera ¡Pues que venga mil veces!  Mejor paso por facha Por rojo, tonto, machista Como Kull: Gobernaré con esta hacha  Así pues, tachadme de vuestra lista  La tilde de mi sólo La coma en su lugar Si no seguís mis reglas (Y las de Dionisio de Tracia)  Decirlo no me embaraza: ¡Mucho por culo os van a dar! 

Los callos de mi suegra

Qué buenos están estos callos, joder Después del duro día de trabajo Dándole a la azada, arriba y abajo Más que energías, me generan poder Aunque por poder yo preferiría...  Poder comer otro plato, ¡otro plato!  Bien sé que el chorizo no está barato Pero cierto es que la olla engordaría A fuerza de añadir agua y garbanzo...  Pero qué tunante soy, que me lanzo A pedir más sin haber terminado Este guiso tan bien condimentado.  ¡Loa a mi suegra, que me hace comida Larga y feliz sea, por Dios, su vida! 

Tres cubitos de hielo

  El primer hielo se deshizo en whisky Murió embriagado, feliz, nostálgico La nostalgia era su naturaleza Y por eso andaba siempre en el fondo (Es el lugar, en una cubitera Más peligroso:si el calor ataca Empiezan a fundirse los de abajo Los cubitos más viejos llaman a esto «Terrible y caliente charco de muerte») Y el camarero, que era maniático Sacó el primer hielo justo del fondo Lo bañó en whisky y se lo ofreció al hombre. Así murió el primero, consumido Convertido en sangre de un alcohólico. El segundo cubito fue picado Así, sin avisar, para un mojito Mezclaron con hierba buena sus trozos Con ron, con lima y no sé qué más: mierda Sus restos no sirvieron para nada (Deshacerse en el whisky es mucho mejor) Picado para una bebida moña... El tercer cubito, envuelto en un trapo Murió consumido por un vampiro Bueno, por el chichón de un niño tonto De esos que sin parar gritan y saltan Lo mismo que un vampiro: un asesino Aquellos pobres restos derretidos Quedaron impregnados en el trap...

Los 17 haikus de hoy

  El despertador  ha sonado dos veces no me despierta.  * La cafetera legañas y silencio los niños duermen.  * ¡A desayunar!  Poneos los zapatos hace buen día.  * «Pon Rock efe eme»  el Pirata y su banda nos repetimos.  * Por la mañana  limpio toda la casa  estoy contento.  * Los perros ladran no viene nadie a casa Buda conmigo.  * Arroz, verduras no me queda cerveza como con agua.  * Un capítulo  serán dos, finalmente  abro la puerta.  * Escribo un haiku esperando en el coche salen los niños. * Pienso en un haiku diecisiete sílabas mas no lo escribo.  * Merendaremos es hora de merendar  caliento leche.  * Yo no me baño los niños se han bañado pijamas, risas.  * Óliver Lego Bastian estudia ciencias pienso en la cena.  * ¿Quién me pregunta?  Los Lego nos ayudan a aprender huesos.  * Redacto haikus en el sofá, tumbado se hace de noche.  * Días iguales  cada día dist...