Cuatro sonetos después de leer La Llamada De Cthulu
I Con el húmedo aún bajorrelieve Que Wilcox aterido y en pijama Sorprendido de no estar en la cama Modeló (mano firme, fiebre leve) Empieza el relato impío, blasfemo Que al profesor Angell quitó el sueño Y a su albacea y nieto (nuevo dueño Del ídolo) tornó, mucho me temo De cuerdo en poco tiempo a demente. En Nueva Orleans degradada gente En Groenlandia nefastos esquimales… Las pesadillas se hacían reales Acerca de esa primigenia entidad Que humilla la propia noción de “maldad”. II El Gran Cthulhu, que duerme en R´lieh Es quien manda en sueños esas visiones Aunque su espera dura ya eones No tiene prisa, sabe que hay quien lo lee Quien lo oye, lo siente y lo celebra Ora aquí con macabras canciones Ora acullá con mutilaciones Cada hilo en su momento ya se enhebra Con el hilo que le va a corresponder Para la horrenda, inevitable trama Que tarde o temprano se ha de tejer. De momento te visita en la cama Y sólo a los a...